EDUARDO HOFFMANN

Las ciudades construidas sobre otras ciudades

Sigmund Freud decía, cuando quería afirmar lo evidente- “...esto es una pipa”, y Magritte un poco después lo niega y enuncia en su obra: "Ceci n'est pas une pipe". Desde la imagen, puedo formular otra entidad a partir de una obra clásica: no hay solo un modo, ésta es mi percepción con mi ADN, como un fósil jurásico a “lo Spielberg”, la pinturas clásica en "letargo" por muchos años, rebrotan.

Los franceses atraviesan España autorizados por los propios españoles a la conquista de Portugal, y mientras tanto en el camino al pueblo disconforme se los fusila: "El Fusilamiento del 3 de Mayo", de Goya. Mi animación, lúdica, pero referida al “juego serio”, ofrece entonces otras posibles versiones, un cover. En esta pintura histórica, -en mi versión-, cae un fusil y todo se transforma, la víctima es victimario y viceversa; el ejército francés se rinde ante la pueblada española y acentúo mi relato con unos supuestos rayos X de la misma pintura, donde se ven no sólo las tablas del bastidor, sino además la “verdad” oculta por otra pintura, y como me queda "cerca" me meto, también, con su vecino Diego Velázquez y la "Rendición de Breda". Aquí en mi traslación son los españoles los malos de la película, y al entregar la llave de la ciudad a los holandeses, esa llave no es tal, sino una daga que se entierra en el pecho de uno de los personajes centrales y hasta los caballos y los soldados se mueven sorprendidos, como también el papel que hubiera servido de soporte a la firma de Velázquez abandona la escena.

La tercera obra en cuestión, y bastante arbitraria por cierto, es la de Magritte que niega la pipa. En mi versión se llena la obra con un humo que tapa la escena y aparece nuevamente las palabras “une pipe”, que en su origen establecía Freud. Para que este cambio pueda hacerse gradualmente, necesito entre 100 y 150 cuadros según la obra en cuestión.

Toda obra emblemática es una fuente inagotable y no hubo nadie más pragmático que Picasso para confirmarnos lo dicho.

Hay una instalación de Maurizio Cattelan, que es un sinfín de autorretratos, in memoriam, a los millones de espermatozoides que no llegan, para que solo unos pocos salgan a la vida. Otro ejemplo: Matisse y su gran desnudo reclinado, que, de no haber existido fotografías documentando los cambios en el desarrollo, no nos hubiéramos enterado de la decena de intentos antes de llegar al definitivo . Estas obras me remiten a los millones de pinturas que van quedando en el camino para que solo algunas sean las inmortalizadas.

Brodway Boogie Woogie, de Mondrian, es una pintura sobre “la que no está todo dicho”, se reinventa y recrea en sí misma, quizás sea la más activa sobre lo aquí expuesto.

El formato de la paleta industrial pantone me ha servido para poder acceder a las variantes desde un patrón de colores, y luego en un primer movimiento se generan infinitos movimientos.
Eduardo Hoffmann